EMBROLLOS TAURINOS

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Los que tenemos la buena costumbrte de tomar café todos los días, con los amigos o simples conocidos, charlamos de todo, como las mujeres en el mercado, que aunque ahora se llama super, viene siendo lo mismo. Por cierto un día, la señora manchega nos preguntó: Adorado y distinguido esposo muestro, cuando te juntas con tus amigotes en el café o en la cantina, de qué platican. Ni tardos ni prezosos le contestamos, de lo mismo que ustedes, a lo que nos contestó con esa franqueza de que hacen gala las mujeres guapas: Bola de viejos pelaos y se retiró a sus aposentos, dejándonos atónitos, sin poder articular palabra.

Les comentábamos que cuando tomamos café con los compas, platicamos de todo, desde luego el tema taurino es de los preferidos y no por echarle crema a nuestras flautas, pero por lo general, nosotros no tocamos dicho tema, porque consideramos que todo lo que se comenta es importante y no se diga ahora que ya se desató la carga de los búfalos, con las campañas políticias de los candidotes a la grande, donde los ciudadanos decentes, honrados y trabajadores, se hartarán de escuchar demagogia y promesas que nadie cumplirá, por la sencilla razón de que el prometer no empobrece, sino que el dar es lo que aniquila, ¿o no?.

En una de esas cafeteadas, todo marchaba viento en popas, hasta que uno de los ahí presentes, nos preguntó, como si todo lo supiéramos por el solo hecho de ser cronistas taurinos, que cómo habían surgido los toros de lidia o las prmeras ganaderías, contestándoles que hasta donde nosotros sabíamos, por la historia taurina, era debido a que surgieron castas y encastes y que a groso modo, se los haríamos saber, a través de nuestra muy leída columna BARRERA DE SOL, por lo que tomando al toro por los cuernos y por orden de antigüedad, hay les vamos, esperando no regarla, por aquello de que todo humano adolece de error:

La primera casta y por ende la madre de todas, fue la Casta Navarra, en el norte de España, creada en el año de 1388, dando origen a los encastes de Marqués de Santacara, Zalduendo y Carraquirri. La segunda casta fue la Casta Jijona en 1610, que lamentablemente se extinguio y no encontramos dato alguno al respecto (si nos ayudan los lectores aficionados a la fiesta brava, gracias). La tercera casta fue la Cabrera en 1740, resultando los encastes de Miura, hay nomás piénsele. La cuarta fue la Casta Vistahermosa que dio origen a Saltillo (que es la que más ha regao la sangre, sobre todo en México), Murubue-Uqruijo, Parladé y Santa Coloma y la quinta casta es la Vazqueña, que dio origen a los encastes de Duque de Veragua, Concha y Sierra y Trespalacios.

Cada casta y encaste, tiene sus toros muy bien definidos en cuanto a su faneróptica, lo cual sería largo ennumerar en este espacio, además no nos da nuestra regalada gana meternos en tanto embrollo taurino, haciéndolo en esta ocasión, solamente parta dar satisfacción a los viejos cafeteros, a quienes por lo general, siempre les pichamos er cafe ¡majo!. Vale.

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