Home » Juárez » DEVELACION DE LA ESCULTURA DE YODI EN LA UACJ

DEVELACION DE LA ESCULTURA DE YODI EN LA UACJ

 

 

yodi

El dia de hoy  14 de noviembre se llevará a cabo, en el Instituto de Ciencias Biomédicas de la UACJ la develación de la escultura de Yodi, como un reconocimiento a los perros en situación de calle y se entregará un reconocimiento a rescatistas de animales que estuvieron recientemente en  la ciudad de México.

La ceremonia de develación de la escultura y la entrega de reconocimientos se llevará a cabo a las 12:00 horas, en los jardines de la Clínica Veterinaria del Instituto de Ciencias Biomédicas.

La escultura de Yodi es una iniciativa de María Cruz Hernández y Jesús Núñez Ojeda y tiene el propósito de promover en la sociedad una cultura de respeto y apoyo a los derechos de los perros en situación de calle.

A este evento han sido invitados representantes de diferentes organizaciones que se dedican a la protección de los animales.

No es el más bonito, ni tampoco el más sociable, pero indiscutiblemente es un ser con buena fortuna y será inmortalizado en una escultura que será colocada en jardines del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

Con pelos de alambre, bizquito, arisco y con otras características no lo hacen un prototipo de la belleza canina tradicional, pero Yodi, así se llama, es ya el personaje central de un libro que escribió Jesús Núñez Ojeda y que ha sido en apoyo a una cruzada que emprendió con su esposa María Cruz Hernández para rescatar a esos animalitos desprotegidos y enfermos.

Yodi, podría decirse es el símbolo del objetivo de esta pareja que trata de sensibilizar a la gente y crear una cultura de respeto y cuidado hacia los perros en condición de calle, desprotegidos y abandonados a su suerte que, por cierto, la mayoría de las veces no es de la buena.

La historia de Yodi es parte de otra historia que inició hace unos años, cuando Jesús y María Cruz se preparaban para un viaje y realizaban caminatas en el parque El Chamizal. Ahí descubrieron pequeños grupos de perros que deambulaban en este lugar en busca de comida.

En las cotidianas vistas al parque empezaron a llevar alimento para estos perros que hicieron del parque su refugio y de otros que vivían entre los carros confinados en un corralón de la Aduana.

Ante las precarias condiciones en que vivían los perros, a María Cruz se le ocurrió la idea de crear un albergue, conseguir un terreno y crear un refugio temporal para los perros en condición de calle, a fin de atenderlos mientras se les buscaba, con la ayuda de personas como Alma Morfín y organizaciones protectoras de animales como Aprodea, un hogar permanente en donde pudieran llevar una mejor vida a la que también tienen derecho.

En el caso de María Cruz resulta comprensible su empeño por brindar ayuda a los perros, ella es animalista, entendiendo esto como la persona que defiende y promueve el respeto a los derechos de los animales, pero con Jesús la cosa es más bien curiosa si se toma en cuenta que él tenía pavor a los perros. ¡Y cómo no! Si una vez fue atacado por unos Doberman que le clavaron los colmillos en piernas y pies.

El ataque ocurrió cuando el señor Núñez Ojeda trató de rescatar a Diego, una de sus mascotas de raza Yorkshire, de los Doberman que habían entrado al patio de su domicilio.

El terreno para el albergue lo encontraron en la colonia Pánfilo Natera y lo cercaron de una manera provisional con paletas y lonas, pero lo fueron acondicionando y le construyeron una cerca con los recursos que obtuvieron de la venta de una camada que tuvieron sus mascotas Yorkshire.

En la historia de esta cruzada emprendida por María Cruz y Jesús está la de la primera perrita que ayudaron a sanar. Estaba enferma de cáncer y vivía en su depósito de papel, en donde la pareja compraba material para su negocio.

Cuando el animalito recuperó la salud fue regresada a sus dueños originales al depósito de papel. Uno o dos años después Jesús regresó a ese negocio para comprar material que necesitaba para su negocio. La perrita lo reconoció y se fue sobre Jesús, quien recordó de inmediato su experiencia con los Doberman y tuvo miedo, pero el animalito sólo le lamió la cara como si le estuviera agradeciendo su ayuda para que sanara del cáncer.

Otros perritos enfermos de cáncer o diabetes han recibido el apoyo de esta pareja para que reciban la atención médica en la Clínica de Perros y Gatos de la UACJ. Pero además María Cruz y Jesús han acondicionado el albergue temporal para que otros animalitos tengan un lugar donde vivir mientras se encuentra una familia que los adopte. Se construyeron varias casitas para los perros y una persona se encarga de limpiar el lugar y darles alimentación.

Pero Yodi ha sido un caso especial, es el único de su camada que logró sobrevivir y su madre, pese a que recibió atención médica, murió también a los tres meses de haber nacido Yodi.

Cuando este perrito creció se le buscó un hogar y durante varios domingos se le puso guapo, bueno al menos se intentó, para que a través de Aprodea fuera adoptado, pero como no es muy agraciado no hubo suerte en esos intentos por encontrarle un hogar.

Un domingo parecía que la suerte le había cambiado y junto con otro perrito de nombre Bombón estuvo a punto de ser adoptado por una señora, pero el esposo de ella se interpuso y le dijo que no se fuera a llevar a Yodi porque estaba muy feo y solo Bombón encontró una nueva familia.

María Cruz decidió que Yodi no merecía ser humillado nunca más y dejaron de llevarlo a los domingos de adopción y se ha quedado a vivir con ella y Jesús.

Tal vez te interese...

thumbnail (21)

Es viernes de teatro en el Festival de la Ciudad 2017

     -Presentación de las obras “Bruno el Pirata” a las 6:00 p.m. en Centro …

Powered by themekiller.com